martes, 22 de febrero de 2011

Relato histórico por entregas... A PUNTO DE ACABAR (VIII)

CAPÍTULO VIII

Por un lado, la pena por sus compañeros muertos, le hizo implicarse más con la causa y desde entonces, multiplicó sus esfuerzos y su rabia contra el enemigo. Y si a todo esto, le unimos los bombardeos y las penurias que atravesaba su familia, Antonio se convirtió en un comprometido soldado republicano, dispuesto a dar su vida por la causa. Ya nada importaba más, que acabar con aquellos que estaban atacando el orden establecido sin ningún derecho.
Pero por otra parte, la preocupación de que su destino y el de los suyos fuera incierto, hizo de él una persona mucho más familiar, mucho más consciente de todo aquello que tenía y que no quería perder. Mucho más apegado a la vida, que trataría de mantener por encima de todas las cosas y de todos los ideales. Lo que contaba era sobrevivir y que sobrevivieran los suyos. Y si para ello había que luchar, lucharía. Pero no hasta la muerte. La muerte no entraba en sus planes.
Perdido en estos pensamientos, Antonio fue consciente de que la vuelta ahora, era más importante que nada. Tenía que asegurarse de que todos estaban bien. Su instinto de supervivencia le había resultado muy útil a lo largo del conflicto.
-          No te dejes matar Antonio. No me dejes sola – le había dicho Manola entre un manto de lágrimas el día que marchaba de Madrid en dirección a su nuevo destino en Teruel-  Lucha por lo que crees, pero no dejes de pensar en nosotros. Vuelve Antonio. Juntos podremos afrontar cualquier cosa.